Todavía recuerdo a mi profesora de Narrativa Infantil, Rosa Tabernero, justificando que "Alicia en el País de las Maravillas" no apareciera en su programación: "Si tuviéramos que estudiar ese libro necesitaríamos el curso entero y aún nos faltaría tiempo". Fue ahí cuando despertó mi curiosidad por una historia que hasta entonces no había llamado especialmente mi atención.
Hoy, con esta preciosa edición presidiendo la parte más alta de mi pequeña biblioteca particular, puedo decir que Lewis Carroll nos presenta a lo largo de esta historia una serie de personajes, de situaciones, de diálogos y de escenarios tan inverosímiles, casi propios del esperpento, cargados de creatividad y con una pizca de locura que hacen difícil no dejarse atrapar por el mundo de Alicia.
Para hablar de esta obra, me voy a centrar en esta edición de la colección Álbumes Ilustrados de la Editorial Edelvives, en la cual se respeta el texto original del autor, que dista bastante del de un cuento infantil tradicional.
Alicia, cae dormida en un profundo sueño que le transporta a un mundo de fantasía donde la más cuerda es ella. A partir de ahí irá encontrándose con personajes a los cuales seguirá a través de agujeros, puertas, bosques y mares que tendrá que cruzar valiéndose de lo que vaya encontrando a su paso. Este camino que sigue a lo largo de toda la historia podría interpretarse como una lucha interna cuya finalidad es decidir sobre su propio futuro, las decisiones que debe tomar y el tiempo. El conejo simboliza el paso del mismo, el cual nadie más puede ver ni percibir como ella: "Estás perdiendo tu tiempo", parece decirnos cada vez que mira su reloj.
Pero lo que realmente convierte esta edición en una auténtica joya son las ilustraciones que Rébecca Dautremer realizó para ella y que rompen con la imagen tradicional que tenemos de la protagonista y los personajes. Rébecca se centra en la verdadera imagen de Alicia, fotografiada por Lewis Carroll y recrea a esa niña pequeña, morena, de pelo corto, escurridiza y con una mirada enormemente expresiva.
En las imágenes y personajes de la historia predomina un color sombrío que todavía acerca más a "Alicia en el País de las Maravillas" al mundo de los jóvenes y adultos, que releerán varias veces cada texto intentando averiguar qué quiso decir el autor y qué interpretaciones se pueden hacer.
La unión perfecta entre texto e ilustración, así como el tamaño del libro y la cuidada encuadernación hacen de él una auténtica joya, la cual bien merece ocupar un lugar privilegiado en nuestra biblioteca.
Para terminar, os dejo un vídeo en el cual podéis comprobar el esfuerzo, dedicación y cariño que Rébecca Dautremer ha puesto en la realización de todos y cada uno de los dibujos que aparecen en el cuento. Espero que disfrutéis de este libro tanto como yo.
